Una de las cosas que me desanima de mi trabajo actual es que se ha perdido todo sentido de trabajo en equipo.
La última vez que recuerdo haberme sentido parte de un equipo de verdad (en su menor denominación, de 2 personas) y lograr una meta concreta fue hace poco más de 1 año, y aunque no fue ningún logro extraordinario ya que era un proyecto que estaba destinado a fracasar por diferentes motivos, pudimos decir: ¡lo terminamos!
Aunque nunca nadie volvió a mencionar el proyecto ni siquiera para hacernos saber que el trabajo que habíamos hecho por varios meses nunca fue visto por ningún cliente, menos aún para felicitarnos por terminarlo, hubo algo más importante que recibir felicitación alguna: sentirse parte esencial de un equipo exitoso.
Es algo que extraño y que veo difícil que se de en la posición en la que estoy actualmente, pero que espero poder generar yo mismo pronto.